El monstruo alemán se ha despertado. A la compra del 42% de las acciones de Porsche, le ha seguido la adquisición del 20% de la nipona Suzuki, sumando la décima marca para este grupo que cuenta con: Volkswagen, Audi, Skoda, Seat, Bugatti, Lamborghini, Bentley y Scania. Con estos acuerdos y adquisiciones estará a tan sólo 200.000 vehículos año de la líder mundial Toyota, a la que ha puesto nerviosa por el fuerte impulso alemán. En un momento donde todos los fabricantes están jugando en el tablero para afrontar la crisis global y el descenso de ventas a nivel mundial, el grupo Volkswagen ha dado un importante golpe de timón. Quién iba a pensar lo que el pasado año parecía una compra por parte de Porsche, al adquirir el 50% de la marca alemana, se iba a volver en contra, al endeudarse en 10.000 millones de euros. Una vez más se ha demostrado que la locomotora funciona y que no está dispuesta a perder la batalla frente a los poderes asiáticos. La legislación en materia laboral aplicada en Alemania, el espíritu de los trabajadores hacia ese consorcio, y el éxito de sus modelos —acaba de conseguir el galardón de Coche del Año en Europa—, ha dado como resultado la fuerza adquirida para el futuro de sus marcas. Gracias a su modelo Golf, de sobra conocido, ha conseguido alcanzar índices de popularidad espectaculares año tras año, pero en estos momentos cuenta con una amplia gama, incluido el nuevo Polo. Su hermana mayor, Audi, también ha tenido mucho que ver en los resultados que les permiten a sus directivos salir de compras por el mundo. Si bien tienen alguna que otra asignatura pendiente, como es el caso de la red de distribución en nuestro país, y en consecuencia el servicio a los clientes que son la gasolina del negocio. Hay que ver las vueltas que da la vida en el motor; los que parecen agotarse, reviven, y los que están muy arriba venden hasta los muebles.