F. Larrey, Detroit
(Enviado Especial)
Si duda alguna, la corriente «europea» ha sido la clara protagonista, junto a la creciente tendencia eléctrico-híbrida que caracteriza al mundo del motor hoy en día. Constructores del viejo continente como BMW, Mercedes-Benz, Mini, Fiat, Volvo, Volkswagen o Audi, han logrado un protagonismo nunca antes alcanzado en el Autoshow de Detroit.
Si a esto le sumamos la presentación del proyecto global de Ford con su nueva generación Focus, o la aplicación del as sinergias de grupo por parte de Chrysler, con su particular versión del Lancia Delta, se puede afirmar que la cuna del automovilismo estadounidense ha tenido un marcado acento europeo.
No obstante, la muestra norteamericana ha vuelto a poner de manifiesto que la línea de eléctricos e híbridos es la que marcará el sector durante los próximos años. Unas alternativas a las que ya nadie se puede rendir y que ya forman parte de la realidad del mercado del automóvil.