Pedro Pelagio, Salzburgo (Austria)
Con la carrocería A8L, Audi marca una nueva referencia en el sector de las grandes berlinas de lujo. En comparación con la versión normal, su longitud y su batalla han aumentado 13 centímetros, y mide 5,27 metros, lo que beneficia en su totalidad a los ocupantes de las plazas traseras. Es aquí donde se disfruta plenamente del A8L, gracias s un sinfín de alternativas de equipamiento de confort y multimedia, rodeados de una atmósfera de máxima exclusividad.
Cinco motorizaciones
La oferta de motores comienza con dos V6 de tres litros: un TDI de 250 CV y un TFSI de 290 CV. Continúa con dos V8, ambos con una cilindrada de 4,2 litros; el TDI entrega 350 CV y el FSI 372 CV. A la cabeza de la oferta se encuentra el W12, un motor de gasolina de 6.3 litros y 500 CV.
El nuevo A8 L combina un lujoso confort de rodadura con una deportiva maniobrabilidad. Sus barras de dirección vienen fabricadas en aluminio. La suspensión neumática «adaptive air suspension» con amortiguación regulada pertenece al equipamiento de serie y está integrada en el versátil sistema de dinámica de conducción Audi drive select. La dirección dinámica opcional completa la oferta relativa al tren de rodaje. El Audi A8 L aterrizará en los concesionarios a finales de año, con una gama de precios que oscila entre los 79.900 euros del 3.0 TDI hasta los 137.000 euros para el W12 totalmente equipado.
Tecnología punta
La principal estrella de la gama A8L es el motor W12, de 6.3 litros de cilindrada y 500 CV. En la parte trasera Audi ofrece con carácter opcional dos asientos individuales con regulación eléctrica y calefacción, así como una consola central continua de elegante diseño que integra grandes portaobjetos. Los asientos individuales también pueden equiparse opcionalmente con función de ventilación y de masaje; otros equipamientos, como una mesa plegable y una nevera, hacen la estancia aún más agradable.