Pedro Pelagio, Valencia
De más esta decir que el acontecimiento deportivo del fin de semana pasado fue el Gran Premio de Brasil, pero la víspera del evento que sentó a millones de espectadores ante las pantallas de televisión, un enorme número de aficionados españoles estuvieron pendientes del desenlace que se llevo a cabo en el Rallye Costa Brava, última prueba puntuable para el nacional de la especialidad y tras la que el alicantino Miguel Fuster y la marca Fiat se alzaban con el disputado cetro.
Hacía tiempo que no se vivía un final tan apretado por la lucha del citado título, ya que el asturiano Alberto Hevia (VW Poco Súper 2.000) y el piloto de Benidorm Fuster (Fiat Punto Súper 2.000), a los que se les sumaba el gallego Vallejo (Porsche 911 GT), llegaban a la última prueba del año con opciones para alzarse con el campeonato.
El primero en perder todas las opciones fue el piloto del Porsche, que tras sufrir problemas en uno de los tramos del rallye catalán quedaba fuera de la lucha. Ya era cosa de dos y el piloto asturiano dominaba, aunque por una insignificante diferencia, durante todo el rallye con respecto al piloto oficial de Fiat.
En la penúltima especial, Fuster lograba adelantarse a Hevia por primera vez durante toda la carrera, aunque por unos escasos segundos. Las cosas se ponían al rojo vivo y los dos aspirantes afrontaban el último tramo del año con la incertidumbre de quien saldría de éste con el título en sus manos.
Pero al primero al que traicionó los nervios fue a Hevia, provocando una fuerte salida del asfalto, en una zona de bajada y a gran velocidad. Por su parte, Fuster bajó el ritmo para no cometer riesgos innecesarios, llagando a final de tramo como flamente campeón.
Este es el segundo título nacional que cosechan Miguel Fuster y su copiloto José Vicente Medina. Por otro lado, la marca italiana no pudo regresar al nacional de rallies con mejor pie, ganando el titulo entre las marcas participantes, aunque no ocultaron que si no hubiese sido por los no pocos problemas que el nuevo vehículo ha mostrado, la alegría habría llegado antes al seno del equipo.