Víctor M. Nevado, Valencia
Con el Carnaby, Piaggio completa (por ahora) su gama de scooters de rueda alta que arranca con el Liberty, y se cierra en la parte alta con el Beverly.
Para el gigante italiano, éste nuevo modelo representa la versión desenfadada y divertida de los que apuestan por un scooter para desplazarse a diario, y ello por su gama de colores y por un diseño agradable, que incluso podremos tildar de juvenil. Y es que ir en moto no tiene porque ser aburrido. Al contrario, un punto de alegría y diversión no esta reñido con nuestro quehacer diario, y el nuevo Carnaby 125 pretende proyectar esa filosofía a todos los que apuesten por este modelo.
Manejable
Como consecuencia de sus ruedas de 16 pulgadas y su corta distancia entre ejes, El Carnaby es un scooter ideal para circular por ciudad. Su gran manejabilidad nos permite giros increíbles y pasar por sitios vetados para otros vehículos de dos ruedas. Además cuenta con un amplio asiento de dos niveles y una plataforma reposapiés plana, lo que junto al gancho portabolsas, nos permite llevar objetos de cierto volumen con comodidad.
Bajo el asiento, el hueco para el casco solo tiene tamaño para alojar un casco jet, pero esto ya es habitual en los rueda alta. Así que si queremos ampliar la capacidad de carga, solo nos queda montar un baúl trasero.
En cuanto al motor, el Carnaby monta un monocilíndrico Piaggio Leader, dotado de refrigeración líquida, culata de 4 válvulas, y alimentado por carburador. Con una potencia cifrada en 15 CV a 9.750 rpm, el Carnaby acelera con soltura y goza de una velocidad punta aceptable. Aunque puestos a destacar, nos encantó su estabilidad, gracias a sus grandes zapatos en medidas 110/70 delante y 130/70 detrás, y su soberbia frenada, ya que contamos con un disco delantero y otro trasero, ambos con una medida de 260 mm.