L a situación, por mucho que se intente disimular, está que arde. Esta semana hemos padecido uno de los mayores atascos de los últimos tiempos, en la circunvalación -bypass- de la ciudad, nudo neurálgico para el tráfico, y tristemente famoso por su decrepitud a estas alturas. Una vía tan importante y necesaria como ésta no se puede permitir el lujo de colapsarse 5 horas, atascar todos los accesos a muchas poblaciones y causar innumerables problemas a todo bicho viviente, por un accidente múltiple, máxime cuando esto está ocurriendo desde hace muchos años; vamos, que ya nació pequeño. ¿Por qué cuando se trata de obras para grandes eventos van a toda velocidad y las necesarias infraestructuras para los ciudadanos normales son eternas o inexistentes? Pero no se preocupen, ya que vamos a ser muchos menos los que circulemos, si se cumplen las normativas dadas a la Guardia Civil en cuanto retener y multar a todos los que no dispongan de su correspondiente seguro obligatorio, o los que no hayan pasado la ITV. Además, si a esto le añadimos los que piensan meter en la cárcel por correr más de la cuenta -llevan unos 200-, sin gastarse un euro en ampliaciones y nuevas vías, las van a aligerar de lo lindo. No es que nos parezcan mal todas estas medidas, pero deben de concienciarse de una vez que las inversiones y las planificaciones en infraestructuras son imprescindibles en un país como el nuestro, que tiene un parque de más de 24 millones de vehículos, se vende cada año alrededor del millón y medio y somos zona de paso para muchos camiones de Europa. Por otro lado, existe también una situación de bloqueo en el mercado de turismos, que ha visto comenzar el año con grandes dificultades, siguiendo la tónica de los últimos meses de 2007, con un importante descenso en las ventas a particulares, agravada, sin duda, por las restricciones de financiación de las entidades crediticias, que de manera drástica han cerrado el grifo.Menudo año nos espera.