Javier Pinés Gil - Valencia
La regata alrededor del mundo con escalas más antigua de la historia de la navegación cuenta, en esta su décima edición, con una nueva Regla 2 que ha regido la construcción de los Volvo Open 70 (VO70) de última generación que participarán en la prueba.
A pesar de mantenerse el mismo tipo de barco, los cambios afectarán a diversos aspectos. En primer lugar estas modificaciones se centran en aumentar la seguridad de las embarcaciones sin que ello vaya en contra del nivel de prestaciones. Así pues se ha intentado preservar el comportamiento de este tipo de monocascos de un sólo mástil, adaptados a rutas trasoceánicas con espectaculares rendimientos, como mostraron durante la última edición, con sucesivos records de velocidad y millas recorridas, y que se estableció en las 562,9 millas recorridas en 24 horas por el ABN Amro 2 en la pasada edición.
Los aspectos sobre los que se ha hecho mayor incidencia han afectado a la estructura de los cascos, con una nueva distribución de los pesos, restricciones en los apéndices así como en la utilización de ciertos materiales. De esta manera, y cómo detalles más destacados se ha fijado un margen del peso máximo entre 13,86 y 14 toneladas, frente a los 12,5-14 de antes, con el objetivo de mejorar su resistencia. En la misma línea de peso, se limita a 7,4 toneladas el peso máximo del conjunto de la quilla-aleta-bulbo, para evitar que no se puedan añadir kilos a la quilla para mejorar el rendimiento. Hay que destacar que la quilla oscilante permite una inclinación de hasta 40 grados.
En materia de seguridad se ha obligado a sellar las escotillas para evitar la entrada de agua a bordo, mientras que se han asegurado todos los spinnakers e incluso se ha incluido un botalón extra en el inventario. En cuanto a las prohibiciones, las más resaltables son las de la utilización del titanio en la quilla así como los tangones, para reducir los costes.
En relación a la aplicación de estos cambios, el anterior máximo responsables de la Volvo Ocean Race, Glenn Bourke, comentaba que "se puede calificar más de evolución que de revolución y que hemos querido mantener la filosofía d este tipo de barcos".
Además, Bourke añadía "estos cambios son fruto del consenso y el diálogo mantenido con autoridades náuticas, constructores y participantes de la pasada edición, mientras que el objetivo del aumento de peso y la limitación de algunos materiales de alta tecnología en la construcción ha sido mejorar la durabilidad y resistencia de unos cascos que tienen que aguantar unas exigentes condiciones".