EDITORIAL
Las ayudas del Gobierno incluidas en el Plan de Competividad del Sector del Automóvil -109, 3 millones de euros para la Comunitat Valenciana, la segunda autonomía más beneficiada, sólo superada por Cataluña-, dadas a conocer el viernes, han coincidido con el primer día de producción extraordinaria programada por la dirección de Ford en la planta de Almussafes.
De esta dotación, dedicada en exclusiva a los fabricantes y proveedores, la factoría Ford recibirá 82,9 millones de euros para una inversión de 262,8 millones en la planta que además del Fiesta fabricará el nuevo C-Max (monovolumen) y una nueva gama de motores.
La crisis que atraviesa el sector del automóvil debido al desplome de ventas y a la incertidumbre financiera en las compañías -que ha provocado un largo debate acerca de los nuevos modelos a seguir en EE UU-, hace imprescindible los planes de ayudas del Gobierno, que pretenden frenar la caída de empleos, también en la industria auxiliar (la valenciana recibirá 26,3 millones).
El incremento de demanda del nuevo modelo Fiesta, del que fabricó ayer 250 unidades extra -el próximo 28 de marzo producirá otros 500 coches-, sin embargo, no ha estado exento de polémica, por el día laboral extraordinario, puesto que la factoría tiene en marcha dos ERE. La jornada de producción programada para ayer contó con el apoyo de UGT, no así con el de CGT. En cualquier caso, en tiempos de incertidumbre económica, el aumento de la producción supone un signo de confianza del mercado.