En la supuesta trama de financiación del PP -con cargo a los presupuestos de Madrid y, sobre todo, de Valencia- los presuntos favores y dádivas eran, como acaba de recordar el maestro J.J., de muy diverso calibre, según el beneficiario: un millón de euros o un cochazo de alta gama para los del Olimpo madrileño; una chaqueta de fantasía para quien no pudiendo ser jaguar, ha de ser cordero. Puede que alguien haya engañado a alguien -que diría Gila- con el bíblico plato de lentejas o con el valenciano pa i cacau.
Ya ven que el eje de la prosperidad cargaba más del lado matritense -ya que hablamos de sastrería- cuyos cojinetes, con perdón, estaban mucho mejor engrasados. Presuntamente. Aquí, el president y los suyos cumplieron el papel de soldados de vanguardia alzados contra el zapaterismo (mientras otros gobiernos autónomos como el de Murcia concertaban con la administración central provechosas treguas), el de supuesta e inagotable alcancía y el de fieles hijos de la Iglesia. Ahora se proponen rescatar preciosos embriones confundiendo la trompa de Falopio con Darfur. En la Feria de Turismo de Valencia no hay, cuesta creerlo, pabellón valenciano «por circunstancias sobrevenidas a la empresa». Se ve que al Bigotes le molestan las esposas para firmar.
Y habrán observado que Mundo Ilusión no tira. Es lógico: el Cielo no hace nada en vano, es una señal. El mismo día que Bush el Bobo atacó Iraq, se desintegró la lanzadera espacial con su tripulación y eso que Dios es de los nuestros: cristiano hasta las cachas. Eso no significa que no les siga guiando la ilusión. Y si no se lo creen, vean Canal 9. Seguimos concertando regatas como si la vela fuera nuestra gran pasión y nosotros millonarios de Newport y Nantuckett. Y aprovechando que Pepe Cholbi es promovido a más altos empeños, le abonamos veinte quilitos supongo que para gastos en vestuario que los trajes, los carga el diablo (del lado derecho o del izquierdo).