Desorientados, desinformados, intrigados, descolocados, miedosos, temerarios, lanzados, gallitos. No hablo de los dirigentes del PNV ante la evidencia. A Ajuria Enea ha llegado un López, Patxi López, palabras mayores en una comunidad que los nacionalistas sentían como propia y exclusiva. Hablo de los adolescentes y el sexo según el Documentos TV de esta semana. A 100 de ellos les pusieron una cámara delante y les preguntaron qué piensan, qué saben, qué desean, cómo lo viven. El resultado, tremebundo. Rodeados por reclamos que tienen que ver con el sexo, en realidad sólo tienen que ver con la mecánica sexual. Un metesaca superficial que nos lleva a donde nos lleva, embarazos no deseados, decepción porque ese ejercicio no resultó ser lo soñado, y vuelta a empezar. Los expertos hablaron con claridad, insistieron en lo obvio, falta información en las escuelas.
No hay educación sexual, y más del 50% de los adolescentes sale de ella sin haber recibido un solo día ni siquiera la típica charla a final del curso, decía una chica con mucha sorna, donde tratan de enseñarte en media hora cómo se pone un condón, es decir, volvemos al sexo como metesaca. Carlos de la Cruz, sexólogo, trabaja con adolescentes, y sabe de lo que habla. Aunque en el reportaje no se mencionó, quedó claro. Los mismos que claman alarmados por la disparatada cifra de adolescentes que se quedan embarazadas, algunas abortando luego, los mismos padres que se escudan en relacionar sexo con moral religiosa, se niegan a que sus hijos reciban información sexual porque consideran que esas clases sólo sirven para incitar al acto, es decir, al pecado. Es una locura perfecta. Mientras tanto, nuestros adolescentes seguirán desorientados, intrigados, miedosos, temerarios.