Las fechas para que el AVE entre Valencia y Madrid empiece a rodar se acercan. De hecho, comenzará a hacerlo en pruebas a partir de junio de 2010 para entrar en servicio comercial antes de que acabe el próximo año, según adelantó ayer el director de la línea de Adif, Santiago Cobo, en un acto celebrado en el Club Diario Levante. Se trata de una buena noticia que viene a confirmar el calendario ya conocido de puesta en marcha de la nueva línea que está llamada a modificar sustancialmente las relaciones entre las dos ciudades, al reducir el tiempo del trayecto a poco menos de hora y media a una velocidad de crucero de 300 kilómetros por hora, a pesar de que la capacidad técnica de la vía permitiría alcanzar los 350.
La culminación de esta infraestructura, con ser esperada, sin embargo no debe considerarse suficiente. En el cajón permanece desde hace años el necesario corredor mediterráneo, una obra ferroviaria imprescindible para el desarrollo económico de la Comunitat y que sólo hace unas semanas ha sido considerado prioritario por el Gobierno, que, a su vez, reclamará a la UE su inclusión en la red europea. Por eso sería deseable que se despeje cuanto antes también su futuro, tal como reclaman insistentemente los empresarios valencianos. La última ocasión fue ayer con motivo de la reunión de AVE en el puerto de Valencia.