EDITORIAL
Una vez más la enseñanza del valenciano paga el pato en la política educativa de la Generalitat Valenciana y en alguna de sus innovaciones, algunas de ellas reputadas por algunos como «ocurrencias». Esta vez hemos asistido a la sorprendente noticia de que la Conselleria de Educación no ha tenido más, esta vez sí, lamentable «ocurrencia» que escoger tres centros públicos para poner en marcha el curso próximo el experimento en el nivel de Infantil del programa plurilingüe con dominio del inglés y con ello queda eliminada la oferta de la línea de enseñanza en valenciano en los citados colegios.
La sorpresa y la indignación han sido mayúsculas. La respuesta-explicación del conseller Alejandro Font de Mora, que ya ha sido emplazado a comparecer en las Corts Valencianes, no ha dejado satisfecho a nadie y no es para menos.
No hay que negar las inversiones, las iniciativas y el mantenimiento de la enseñanza del valenciano por parte de la Generalitat Valenciana, pero siempre son escasos y a veces se aprecia cierta falta de convicción en los pasos que se dan en esa dirección.
Cuando, precisamente ahora cada fin de semana las Trobades d´Escoles en Valencià llenan calles y plazas por todos los rincones de la Comunitat Valenciana, cuando existe ese reflejo, ese movimiento siempre creciente, no parece inteligente y sí muestra de una falta de sensibilidad este nuevo gesto de la Conselleria de Educación.