Finalmente los ciudadanos de la Comunitat Valenciana disfrutaremos de un descuento de 2.500 euros al comprar un coche nuevo para deshacernos de otro con más de diez años de antigüedad o 250.000 kilómetros. Es el resultado de sumar los dos programas puestos en marcha por el Gobierno y por el Consell. Tras meses de presiones por parte del sector —en especial los concesionarios— la Generalitat Valenciana aprobó el pasado 8 de marzo su plan de ayudas por el que abonaría 1.000 euros por turismo. Y el Gobierno aplicará a partir del próximo lunes el suyo, que implica una bonificación de 1.500 euros.
El ejecutivo central se ha visto obligado a adelantar la entrada en vigor de su plan, inicialmente previsto para el próximo 1 de junio, para evitar que durante estos días se hundiera el mercado de compraventa. Sin embargo, no se ha visto secundado en la iniciativa por todas las comunidades autónomas, y así gobiernos como el catalán o el madrileño ya han anunciado que no aportarán los 500 euros por vehículo que les correspondería.
Eso proporciona una ventaja al mercado de la Comunitat, donde los concesionarios y empresas auxiliares habían lanzado ya numerosas señales de alarma. El objetivo de estas iniciativas es, en definitiva, reanimar las ventas en uno de los principales sectores industriales del país —y de la Comunitat Valenciana en particular—, que arrastra tras de sí miles de empleos, con su consiguiente efecto de locomotora.