Los chubascos sólo se activarán hoy en las islas Baleares y norte de Cataluña, mientras en la Comunitat Valenciana se imponen ya los cielos despejados y el ascenso térmico. Pero a partir de mañana, las altas presiones se extenderán a toda el área mediterránea. Estas precipitaciones primaverales van a tener un importante efecto para combatir los incendios durante el verano, ya que están incrementando la carga de humedad del material leñoso de las masas boscosas. Niveles elevados de humedad evitan o dificultan la expansión de los fuegos forestales. Prueba de ello es que el verano de 1994, caracterizado por los grandes incendios, estuvo precedido por un período de seis meses sin lluvias, como recuerda el profesor del departamento de Producción Vegetal de la Universidad Politécnica de Valencia Eduardo Rojas. Por el contrario, según los expertos, no hay correlación positiva entre aumento de precipitaciones y de incendios, pues se cree erróneamente que el aporte pluviométrico favorece la expansión de la biomasa y, en consecuencia, la disponibilidad de más combustible.
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