Qué motiva que la imagen del alcalde de Elx aparezca, en la web de RTVV, en una pieza que lo convertía en un abyecto sujeto que entra en prisión por apuñalar a su compañera? ¿Qué justifica la chapuza del hymnus interruptus de TVE en la Copa del Rey? En el primero de los casos, el propio director general de RTVV pidió disculpas al afectado. En el segundo, no sólo se ha entonado hasta la saciedad el mea culpa, sino que se ha tirado de finiquito y se ha abierto una investigación interna (nadie ha dicho nada, todavía, sobre el primer plano del emocionado vascongado mano en pecho, ni del travelling de los contendientes con impoluta Marcha Granadera de fondo, del descanso). Presunción de inocencia. Por supuesto. Eso sí, tanto unos como otros responsables, por el simple hecho de desarrollar su función en un medio informativo público, han de saber que se exponen a la crítica despiadada; a escuchar términos como «consignas» o «autocensura». Va en el sueldo. Y hasta qué punto estarán justificadas nuestras sospechas, en una profesión que flota en conceptos tan subjetivos como el de la libertad informativa, eso queda en manos del ciudadano. ¿Que a dónde queremos ir a parar? Muy sencillo. Les proponemos un juego. En la edición de mediodía del Notícies 9 de ayer pudimos escuchar: «El TSJCV fa un pas més en les diligències en les ramificacions del ''cas Gürtel''. La pròxima setmana han sigut citats a declarar Ricardo Costa, Francisco Camps, Víctor Campos i Rafael Betoret. Camps ja es va personar en la causa fa un mes per conéixer els detalls per a poder defendre's així de les acusacions. Des del Consell i el Partit Popular es mostren tranquils davant l'oportunitat que es presenta de demostrar, segons asseguren, que totes les acusacions són una gran mentida.». Como podrán comprobar, en el texto no encontramos las palabras «imputat» ni «President». ¿Error humano? ¿Manipulación intencionada? ¿Desafortunado error técnico? ¿Autocensura? Usted decide.