La Generalitat Valenciana se niega decirnos quién firmó los contratos con la Volvo Ocean Race para organizar la salida en Alicante. No porque el contenido del documento sea confidencial —que habría que discutirlo—, sino porque preguntamos sencillamente quién puso su rúbrica al final del convenio. Se niegan porque nos han vendido por prensa, radio y televisión que Camps no podía ir a explicarse ante las Corts Valencianes porque había de ir a Boston ese día a hacer posible que la famosa carrera del mar salga desde aguas alicantinas los próximos tres años. Pero no es verdad. Camps no firmó nada interesante, ni nada imprescindible, ni nada que fuera necesario para dar la señal de salida desde Alicante. Por eso no quieren contarle a este periódico quién puso realmente su firma en el convenio con la Volvo. Era un evento más en la lista de una agenda programada para dar la imagen de un presidente en movimiento y, de paso, eludir las Corts.