El viento de poniente de los últimos días ha aumentado los termómetros en el litoral, mientras las temperaturas se mantenían frescas en las zonas lejanas al Mediterráneo. Pero la situación se va a invertir, según la Agencia Estatal de Meteorología. La influencia de una dorsal de altas presiones sobre la península Ibérica va a disparar los valores diurnos en el interior —se podrán alcanzar los 40 grados en el valle del Guadalquivir o la Mancha—, sin embargo, en el territorio costero las brisas suavizarán el incremento térmico a partir del mediodía, con lo que los mercurios podrían quedarse alrededor de los 30 grados centígrados. A pesar de ello, de cara al fin de semana, la situación se prevé típicamente estival y, con ella, la llegada de las noches tropicales, con valores superiores a los 20 grados y niveles de humedad por encima del 80%, es decir, muy bochornosas. Atrás quedan las madrugadas agradables favorecidas por el flujo de viento del oeste, con cifras por debajo de los 18 grados centígrados y humedades inferiores al cincuenta por ciento.
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