El presidente de la CAM ha sido claro en uno de sus primeros mensajes desde su nuevo cargo al hacer un llamamiento firme a las fuerzas políticas para que, en la actual situación de crisis económica, calificada como la más grave de nuestra reciente historia, hagan todo lo posible por formalizar un gran pacto que atienda a los problemas del momento y contribuya a regresar al crecimiento económico. Y esto aún a sabiendas de que nada volverá a ser igual que en los buenos años de desarrollo previos a la actual fase de recesión. Las palabras del líder empresarial no son las primeras que se lanzan en este sentido ni sólo en estos tiempos. Otros han reclamado una pacificación política desde hace años — Juan Roig— y han precisado, como también lo hacía el jueves la patronal valenciana del mueble y la madera, en concreto su presidente Vicente Folgado, que es necesario un pacto que propicie el cambio de modelo productivo y financiero en el que también deberían estar implicados no sólo los partidos, sino también las administraciones, los agentes sociales y las organizaciones empresariales. No hace falta decir que estas llamadas al consenso responden al sentimiento generalizado entre la opinión pública, que espera de la clase dirigente respuestas eficientes ante estos problemas estructurales profundos, antes que la continuada escenificación de rifirrafes por asuntos banales en que se convierte algunas veces el debate político.