Las tormentas estivales son típicas de la segunda quincena de agosto, porque hasta esa fecha el Mediterráneo actúa como un elemento y, por tanto, funciona como un mecanismo inhibidor. Sin embargo, a dos meses del solsticio de verano, el aire a bajas temperaturas comienza a entrar a las capas medias y altas y el mar que, por el contrario, ya como agente cálido, favorece la formación de tormentas litorales de origen marítimo. Un ejemplo de este comportamiento lo tenemos en Morella (els Ports), donde alrededor de un 20% de días de verano hay tormenta, pero no suelen llegar a la costa. Y, ¿cuáles son las zonas más tormentosas? Un estudio elaborado con los datos del sistema de detección de descargas de la Agencia Estatal de Meteorología revelaba que los Pirineos catalán y aragonés junto con el Maestrazgo (Castelló y Teruel) registran el promedio mayor de episodios de todo el territorio español. Estas zonas tienen casi 40 días de tormenta por año. Además, el área del Maestrazgo tiene el récord del mayor número de carácter fuerte y cantidad de rayos.
mariajosep.pico@gmail.com