La estabilidad atmosférica va a predominar durante los próximos días con lo que continuaremos con el tiempo típico del verano. Las altas temperaturas y la elevada insolación van a continuar exigiendo importantes atenciones a plantas y jardines. Por ejemplo, la multiplicación de los riegos para evitar la deshidratación de las raíces puede esquilmar las tierras. En consecuencia, durante esta época los expertos recomiendan un aporte de abonos, adecuados a las especies para compensar los lavados. La protección del Sol no sólo es fundamental para nuestra piel ante los riesgos de la radiación ultravioleta –en los próximos días entre los niveles 9 y 10 en nuestro territorio-, sino también para los suelos. Si los refrescamos, conseguiremos un ambiente más agradable y, sobre todo, evitaremos un importante consumo de agua para regar. Un material muy útil y económico para cubrir los suelos son las hojarascas caídas en el otoño. Pero si no las guardó en otoño, puede obtener un buen acolchado con cortezas, cáscaras, etc, para garantizar una protección efectiva y sostenible.
mariajosep.pico@gmail.com