Si junio resultó ser un mes extremadamente cálido para la mayor parte del territorio peninsular y las islas Baleares, el julio que acabamos de concluir también aportó temperaturas por encima de lo normal en toda la vertiente mediterránea. El balance térmico, elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología, revela que el pasado mes, además, tuvo los picos de calor más elevados desde 1994, cuyo período estival se recuerda por los enormes y dramáticos incendios. De momento, este verano está resultando muy cálido, especialmente en la Comunitat Valenciana por la incidencia de vientos de poniente, con una anomalía de temperatura de +1,8 grados respecto al promedio de los últimos 40 años. Una cifra superada tan sólo por el verano de 2003. A nivel peninsular y del archipiélago balear, la anomalía media térmica de junio fue de +2,53 grados. Comenzábamos ayer la semana con nubosidad de estancamiento, pero tiende a imponerse la estabilidad atmosférica y los termómetros en alza. Aunque no se alcanzarán registros tan elevados como los de finales de julio.
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