La federacio?n de Espan?a y Portugal, el viejo-nuevo proyecto apadrinado por Saramago y del que vuelve a hablarse, no se realizara? nunca, aunque dara? para hablar y escribir. Por ahora los expertos so?lo detectan una sinergia: que la federacio?n seri?a el pai?s de la UE con ma?s territorio. Como admirador sempiterno del pueblo portugue?s, y de Portugal, no me parece que ganaran nada con el invento, salvo algunas complicaciones, entre ellas la de compartir casa con un vecino bronquista y dado de tiempo en tiempo a los ritos de sangre. Por otra parte, las economi?as ya esta?n integradas en el seno de la UE. El proyecto es un si?ntoma del empobrecimiento de las metas: cuando la cuestio?n esta? en hacer de la UE un gran pai?s, con un presidente elegido por sufragio directo, para que adema?s de USA y China tenga Europa algo que decir sobre el futuro, aqui? le damos vueltas a la federacio?n de Portugal y Espan?a.