El Día Internacional de la Juventud es una fecha que el Consell desconoce, como la realidad de los jóvenes valencianos. Si la ciudadanía sufre las erráticas decisiones de Francisco Camps y compañía, los jóvenes somos más vulnerables a esta falta de rumbo.
Para empezar, la tasa de paro entre menores de 35 años se sitúa en un escalofriante 38% muy superior a la media española. Así es imposible que la perseguida emancipación sea efectiva. Para salir de casa se precisan dos soportes: vivienda y empleo. Del empleo poco más puedo decir. Acerca de la vivienda poco se puede contar aparte de la dificultad de acceder a un espacio digno. Los consellers se jactan echándole la culpa al Gobierno de España, pero estas políticas corresponden emprenderlas, desde aquí, al IVAJ, al Servef y al Ivvsa.
Sin embargo, el Consell no cree en los jóvenes. ¿Por qué no se ha aprobado un nuevo Pla Jove que es la herramienta que rige las políticas jóvenes y que expiró a final de 2005? ¿Por qué ha propuesto una Ley de juventud que recorta derechos y no plantea una sola actuación? El anteproyecto de ley de Juventud, que previsiblemente en septiembre comenzará su trámite, no ha sido consensuado por las organizaciones juveniles. De espaldas a la sociedad no se pueden realizar leyes como pretende el Consell. El anteproyecto de ley, entre otras cosas, intenta que el IVAJ cambie de denominación para llamarse Generalitat Jove, y que pase de tener base pública a tener base privada, lo que supondría poder privatizar toda la labor del IVAJ, ocultando la gestión, restando transparencia a las cuentas y eliminando subvenciones, de manera fulminante y unilateral. También limita el acceso de los jóvenes al asociacionismo, en un artículo que coquetea con la anticonstitucionalidad, ya que los Consejos Locales de la Juventud de nueva creación deberán ser ratificados, o no, por el ayuntamiento de turno lo que supone una manera de censurar cualquier opinión de los jóvenes progresistas a las políticas emprendidas por los consistorios gobernados por el PP.
¿Agoreros? No. El ejemplo lo encontramos en la Comunidad de Madrid, en la Región de Murcia o la ciudad autónoma de Melilla, todas gobernadas por el PP y donde estas políticas ya se practican.
De educación sexual ni una palabra; de acceso a subvenciones ni una palabra; de cómo articular medidas en fomento del empleo joven ni una palabra; de garantizar el derecho a una vivienda digna ni una palabra; de cómo implantar el Pla Jove ni una palabra. Sólo propuestas huecas y frases de cara a la galería, sin presupuesto ni ganas de llevarlas a cabo, o cortinas de humo, como la entrega de becas en la Diputación de Valencia, convertida en un desfile marcial de jóvenes forzados a desfilar ante Alfonso Rus.
Somos jóvenes, sí, somos el presente y el futuro. Ni un acto institucional conmemora el Día Internacional de la Juventud porque el Consell no tiene nada que ofrecernos. Definitivamente, Camps pasa de nosotros.
Secretario general de las juventudes socialistas del Pais Valenciano (PSPV)