Las tormentas aún se están dejando ver por numerosos puntos del interior peninsular, pero la situación no tiene nada que ver con la del fin de semana pasado. Lo que tenemos ahora son las tormentas típicas de agosto, nacidas del calor y del calentamiento diurno del suelo, que favorece las nubes de desarrollo vertical. Además, este fin de semana va a ser mayoritariamente soleado y caluroso en la práctica totalidad de la España mediterránea, con un ambiente excelente para disfrutar de la playa, el mar y la montaña, eso sí, protiegiéndose del Sol adecuadamente. El fin de semana es el del cambio de quincena agosteña. Reza la tradición que la canícula –el periodo más cálido del año– abarca de 15 de julio a 15 de agosto, fecha en la que comienza a proliferar la actividad tormentosa. No obstante, la canícula aún no se va a despedir, porque el calor se mantendrá y la atmósfera seguirá plenamente veraniega... Quienes aún no hayan podido asomarse a ver la lluvia de estrellas fugaces de las Perseidas, aún pueden dar un vistazo. Estos meteoros suelen dejarse ver todavía unos días después del máximo que estaba previsto el día 12.
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