Venus pudo ser un planeta muy húmedo y volcánico. Son las conclusiones del primer mapa del hemisferio sur de este planeta elaborado gracias a las más de miles de imágenes obtenidas por el satélite Venus Express a diversas longitudes de onda infrarrojas desde mayo de 2006 a diciembre de 2007. De este modo, la Agencia Espacial Europea ha logrado atravesar las nubes que siempre cubren Venus. El reciente diagnóstico aporta indicios de que el segundo planeta del Sistema Solar en orden de distancia desde el Sol y pudo haber sido más parecido a la Tierra. Los científicos han descubierto que las mesetas rocosas de Venus son distintas al resto de su superficie, ya que materiales distintos emiten diferentes cantidades de calor. Así, se ha podido saber que las rocas de las mesetas de Phoebe y Alpha son más claras y parecen más viejas. En la Tierra, ese material tan claro sería granito. Por ello, los expertos recuerdan que el granito se forma cuando las rocas viejas, hechas de basalto, son empujadas hacia el interior del planeta por el movimiento de los continentes, de la tectónica de placas.
mariajosep.pico@gmail.com