Los responsables de la sanidad valenciana y de la Archidiócesis han anunciado que elaborarán un catálogo de medidas de higiene para evitar que las celebraciones religiosas, y especialmente la veneración de reliquias e imágenes, se conviertan en focos de propagación de la gripe A. Después de que en la diócesis de Alicante se recomendara a los fieles que no se dieran la paz con la mano o con un beso en el momento reservado para ello en la misa, y que en Morella se vetara besar y tocar a la patrona, la Virgen de Vallivana, el pasado fin de semana, amén de otras decisiones concretas que se han producido en otros lugares, parece aconsejable que las autoridades sanitarias y las religiosas ofrezcan a los participantes en este tipo de actos unas normas para que, con precaución y sin alarma, el sentido común se imponga y la población quede a salvo de éste o cualquier otro virus.
Mientras los que tienen encomendada la gestión de la salud pública definen las estrategias ante la gripe A y ultiman la vacunación de los grupos de riesgo que consideren, parece prudente que los ciudadanos asuman las precauciones que resultan aconsejables «ante esta gripe y ante cualquiera», como señala el conseller de Sanidad, Manuel Cervera, aunque en las próximas navidades no se pueda mantener la tradición de besar al niño Jesús en la misa de la Nochebuena o haya que modificar el multitudinario «besamanos» a la Virgen de los Desamparados en su Basílica en el mes de mayo.