No sé si es todo el partido socialista el que habla por boca de sus dirigentes o si son sus dirigentes los que lo hacen en nombre de todo el partido, pero dicen que van a retirar los recursos contra el embrollo del nuevo estadio para que nadie dude de su valencianismo desde niños. Aunque sospecho que, en el fondo, están cambiando goles por votos, o algo así, porque no encuentro ninguna razón objetiva para rectificar. El viejo estadio sigue en una situación irregular con sentencia en contra, y el nuevo está edificándose (o no edificándose, según se mire) en una parcela recalificada, permutada no se sabe por qué y con unos usos puestos a su medida.
La edificabilidad de la parcela del viejo Mestalla está multiplicada con sospechas y su ordenación se cambia en función del rendimiento. Yo creo que motivos para investigar hay de sobra y no veo ningún indicio para retirarse por el foro y apoyar a una sociedad privada antes que defender a nuestra ciudad, que esa sí es de todos. Dicen que llevan al Valencia en el corazón (¿todos?, me pregunto) como si eso fuera un argumento, y no entienden que se puede ser aficionado al fútbol, incluso hincha del VCF, pero también, precisamente por eso, defender la ley e investigar acciones turbias; no comprenden que es legítimo ser seguidor de la F1, pero criticar que nos metan un circuito en la ciudad y tengamos que pagar por cada carrera cantidades astronómicas. O que se puede llegar a ser forofo del tenis y, al mismo tiempo, creer que el ágora es un despilfarro inaceptable y que reitera una estética que empacha. Incluso, si me permiten la broma, que se puede ser fumador empedernido y oponerse a los derribos de tabacalera y al convenio incomprensible.
Cualquier oposición siempre es patriota pero discrepa porque cree que hay otra manera de hacer. Para reconciliarse con la ciudad no hay que retirar pleitos, hay que explicar por qué se ponen, defender el modelo urbano diferente que los motivó y hacer que el mensaje llegue a las ciudadanas y ciudadanos. Y, eso sí, alejarse de una política urbana festivalizada que solo piensa en la ciudad los domingos.Supongo que todo esto significa que los socialistas no quieren saber si hay un trato de favor para una entidad privada sospechosa de especular, de promover pelotazos, y de abusar de préstamos y avales que nos hipotecan a todos.Es una pena que tengan el corazón tan lleno de un club de fútbol, que no les quepa la ciudad.