El príncipe Felipe destacó ayer en Valencia que la receta para hacer frente a la grave situación económica actual tiene que disponer necesariamente de dos ingredientes fundamentales: la apuesta por la ciencia y la tecnología y la sinergia entre las empresas y las instituciones. El nuevo Parque Científico de la Universitat de València, que ayer inauguraron los Príncipes de Asturias, se convierte en un magnífico ejemplo de un proyecto que aúna ambas intenciones y que, como afirmó el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, se convertirá en uno de los puntales del desarrollo científico y económico de la Comunitat Valenciana.
La participación de la Unión Europea, el Gobierno central, la Generalitat Valenciana y la propia institución académica que acoge las instalaciones, en la financiación del nuevo parque científico, pone en evidencia cómo un proyecto planteado con rigor, que apuesta por el dinamismo y la innovación, cuenta inmediatamente con el apoyo necesario de las instituciones implicadas.
Las instalaciones del campus de Burjassot/Paterna se levantan en una superficie de 200.000 metros cuadrados, en la que ya están instaladas 23 empresas innovadoras y de origen universitario, en edificios de altas prestaciones, ubicados junto a institutos y grupos de investigación.
Más de mil personas trabajan en las instalaciones del parque, con perfiles de investigadores de excelencia, emprendedores y profesionales altamente cualificados y líderes en empresas tecnológicas, con capacidad para poder competir en los mercados más importantes, como destacó con orgullo el rector Francisco Tomás en el acto inaugural.