El coordinador de IU, Cayo Lara, cuenta al Rey sus planes para la III República. Cayo Lara: «Mire usted, y dicho sea con respeto, que le queremos echar, hombre, y traer la República». El Rey: «Pero Cayo, ¿por qué?». C. L.: «Pues nada personal, pero este puesto de usted queda como antiguo». R.: «¿O sea que la antigüedad en el empleo penaliza?; pues me iré a Comisiones, a ver qué dicen». C. L.: «Ande, hombre, no me dirá que se queda en la calle». R.: «¡Y tanto!, ¿dónde me van a dar un empleo de Rey?». C. L.: «Pues no sé, ¿y en An-
dorra, que ya es Principado?». R.: «Hombreee, Cayo, pierdo categoría, y además es trono a tiempo parcial». C. L.: «Pues la verdad es que no había caído en estas cosas». R.: «¿Es tan urgente lo de la República?». C. L.: «Hombre, urgente, urgente...,
vale, hablamos otra vez del tema en un año». R. (le abraza, tan sinceramente emocionado como siempre): «Gracias, Cayo».