A la espera de si el denominado verano de San Miguel sorprende con un incremento de las temperaturas a finales del mes de septiembre incluso mediados de octubre, este fin de semana se va a convertir en la puerta de entrada al clima otoñal, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología. La bajada de los valores estivales —tan elevados durante junio, julio y agosto, por encima de las cifras habituales en el conjunto estatal— y la llegada de las lluvias comenzarán el próximo sábado en Cataluña para extenderse a partir del día siguiente por toda la fachada mediterránea y las islas Baleares. El origen de esta inestabilidad, que se mantendrá hasta principios de la próxima semana, se encuentra en el descenso hasta la vertical de la península Ibérica de una masa de aire frío en capas medias y altas de la atmósfera. Los vientos de recorrido marítimo favorecerán tanto las precipitaciones, cuya torrencialidad todavía está por determinar, como un ambiente más bochornoso, debido al incremento de la humedad relativa.