Hemos asistido estos últimos días a un escándalo político sin parangón en los últimos tiempos. Benidorm, ciudad de referencia turística en Europa, ha sido el escenario de la mayor de las vergüenzas que el mundo político podía sufrir. Doce concejales en camada abandonaron las filas socialistas con el único fin de no ser expulsados del partido, esto no es que sea incongruente, esto no es más que una excusa apadrinada por lo bajini desde las más altas esferas, ocultándose tras el manto de la hipocresía y de los intereses personales.
He dicho que se marcharon en camada porque esta forma de agrupación reúne todos los requisitos de esta cuadrilla; tiene una madre, Doña Maite, dentro de ella que la cuida, ojo, pero no la dirige, la dirige desde fuera como lobo en guardia, el padre, el Sr Pajin que, según sus declaraciones, no sabemos a cuento de que, se excusa con manifestaciones como « había que hacerlo». Es más, como portavoz de la familia disculpa a la mamá diciendo que «está pasando un calvario». El Sr Pajin, Don José María, actúa en su nombre, en el de su mujer, en el de su hija y de rebote, si me apuran mucho, hasta en el de Zapatero. Se podrá ser más cutres, se podrá caer más bajos, la prensa rosa parece literatura «best seller» al lado de este mal culebrón y no tardaremos en ver entrevistado al padre en algún «reality» y a la madre llamando por teléfono al programa llorando y excusando su comportamiento y a la vez actuando de alcahueta entre padre-hija aludiendo a comportamientos freudianos amparados en traumas infantiles o complejos post-franquistas. Pero lo peor de esta sin razón es la actitud del máximo responsable del PSOE, el Sr Zp que, ausente al serial, permite tal barbarie. Disculpen que no meta por medio al Sr Alarte. Creo que a estas alturas todos tenemos muy claro que ni pincha ni corta, no porque no tenga autoridad orgánica, sino porque más bien nadie le escucha y bastante tendrá si sale sano de los cepos y trampas para osos que le ponen su camarada de Morella y su fiel escudero Don José Manuel Orengo.
La Sra. Pajin, hija, ha intentado hacernos creer a todos que ella no tiene nada que ver con la estrategia urdida. Puede ser que esto sea verdad, pero de serlo, siento mucha, mucha, mucha pena por esta pobre mujer. Si la madre que le dio la vida toma una decisión que pueda arruinar su carrera política, qué podemos esperar de las medidas que esta mujer pueda tomar en el futuro cuando Benidorm dependa de sus decisiones. Si, por el contrario, forma parte de este «Gran hermano», también me da mucha, mucha lastima por ella, pues en su posición de secretaria de organización nacional de un partido que gobierna, no debería haber peor vergüenza que dar cobijo, refugio, a esos piratas legales llamados tránsfugas, verdaderos enemigos de la democracia, de la ética y de lo que ella representa. En cuanto al Sr Bañuls, mi más sincero desprecio y rechazo. Hombres como él hacen que la política tome hedor a podrido.