Tras el 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna celebrado el pasado julio, este astro ha vuelto a tomar protagonismo. La revista Science ha publicado esta semana que instrumentos de la NASA -a bordo de la nave india Chandrayaan 1- han detectado moléculas de agua en la superficie lunar. Concretamente, se registraron longitudes de onda que podrían revelar en enlace entre dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O). Y su origen, según los científicos, podría estar en la interacción del suelo lunar con los vientos procedentes del Sol. Por su parte, la sonda de reconocimiento lunar LRO, lanzada el pasado junio también por la NASA, acaba de hallar dónde se encuentra el lugar más frío del Sistema Solar. Se trata del interior de los cráteres situados en el polo sur de la Luna, donde la luz solar nunca llega. Por ello, en este lugar no se superan los –240 grados centígrados. Durante el día, en este satélite de la Tierra, de gran variabilidad térmica, se pueden alcanzar los 104 grados, un valor que cae durante la noche.