La pasada semana se encontraron masas ingentes de hormigas voladoras muertas en la playa valenciana de la Patacona. El fenómeno era sorprendente, pero completamente normal, según los expertos del Museu Valencia d´Història Natural. Los reproductores alados de cualquier especie de hormiga –machos de corta vida y futuras reinas- suelen salir en masa de los hormigueros, antes o después de las lluvias otoñales. Ellos son los que crearán nuevos hormigueros. Los vuelos de estos machos son erráticos por sus escasas facultades. Si los hormigueros están cerca del mar y soplan vientos del oeste, pueden morir ahogados y, posteriormente, el oleaje saca las hormigas a la costa. Pero las que hayan sobrevivido, pondrán ahora sus primeros huevos. ¿Y cómo se reproducen? Durante un corto período de vuelo, machos y hembras se reconocen, probablemente mediante feromonas. Tras el apareamiento, el macho perderá sus alas y morirá. Además, de esta única cópula la hembra guardará el esperma toda su vida y con él fecundará los óvulos que darán lugar a la generación posterior varios años después.