Entre mitad de septiembre y principios de noviembre se suelen producir los episodios de avenidas y riadas en el área mediterránea debido a las lluvias torrenciales provocadas por la intensa actividad tormentosa. «Las precipitaciones parecen tener querencia por algunos días, como es el día de San Miguel», como argumenta el climatólogo de la Agencia Estatal de Meteorología José Ángel Núñez, aunque ésta es una fecha relacionada con los últimos coletazos del verano. La leyenda sobre «La bestia del día de San Miguel», según Núñez, se gestó durante uno de los episodios de lluvias en Valencia más intensos y mejor documentados, el del 27 de septiembre de 1517, que generó centenares de victimas. El día de San Miguel de 1949 se dieron problemas hidrológicos a causa de la crecida del Turia a su paso por la ciudad. Los volúmenes más importantes se registraron aguas arriba del río, en la comarca del Camp de Turia, con más de 150 l/m2. Este año hemos comprobado que el día de San Miguel, el pasado martes, también dejó récords de lluvias torrenciales en el litoral de la Comunitat Valenciana.