Falacia de la pista falsa: introducir una cuestión secundaria para desviar la atención de la cuestión principal. Dijo Camps en el debate de política general de la autonomía valenciana. «Aquí no se está debatiendo la autonomía valenciana, se debate el futuro de España». Manifiestamente falso: era un debate de política general de la autonomía valenciana y, por exceso o por defecto, centrado el protagonismo en las relaciones del Consell y Camps con la trama de empresas del caso Gürtel. Que él crea que no es su suerte lo que se discute, sino la desgracia de España incide más en la psicología que en la lógica argumentativa. Por cierto: ¿qué hay de lo nuestro?
Analogías. Las analogías las carga el diablo. ¿Qué quiso decir Camps cuando citó: «Churchill dijo en los peores momentos del inicio de la segunda guerra mundial que Alemania sabía que o ganaba su pequeña isla o perdería la guerra; Zapatero sabe que gana esta comunidad o perderá la guerra. Las próximas elecciones generales las ganará el PP». ¿Quién es Churchill?, ¿Quién es Hitler?, ¿Quién es Alemania?, ¿Quién es la pequeña isla? Churchill es Camps. Zapatero es Hitler. La «pequeña isla» ¿es Camps, es el PP, es el país valenciano? Alemania ¿son los socialistas? Su promesa de resistir hasta la tercera guerra mundial en 2011 ¿es la resistencia inglesa? En fin: está bien que no renuncie a sus sueños, pero debería hacer algo con los delirios y las pesadillas. «Non sequitur».
«Falacia ad populum», argumento irrelevante o del ventilador. Simplificando un poco parece que las medidas «contundentes» que se van a tomar en respuesta a los hechos conocidos y no desmentidos (nadie niega «la mayor») del «merder» es pedir que se fiscalicen las cuentas del PSPV y pedir la comparecencia de Pérez Rubalcaba. Mierda para todos. En cierta medida, y ya sé que las analogías las carga el diablo, me recuerda la contundencia del arzobispo Silvano Tomasi defendiendo que los curas que cometen abusos sexuales no son pederastas sino «efebófilos» y pidiendo que se investiguen los casos entre protestantes y judíos, en la familia, entre las niñeras, amigos, parientes o vecinos. Al filo de lo imposible, sale Fabra y pone el ventilador en el número 3: él sabe cómo y quién financia al PSOE. La mano en el fuego.
Falacia de la causa falsa. Camps no convoca elecciones anticipadas porque «ampliaría su mayoría». Es cierto que cada vez que se ha presentado a continuación ha ganado las elecciones. Podría ocurrir, sin embargo, que las perdiera o que las ganara no «por», sino «a pesar de». Que los valencianos no le tengan en cuenta la distancia entre Alicante (de A) y Barcelona (de B) no significa que no haya un buen trecho. En fin: más que el Tribunal de las Aguas, parece que practiquemos el silbo gomero.