En un mundo complejo y cambiante como el actual, cada vez resulta más difícil llevar a buen puerto un proyecto de gobierno o incluso una empresa económica o un programa de investigación. No sólo hacen falta ideas e imaginación, también hay que convencer a los potenciales colaboradores e incluso a los adversarios y, lo que es más importante, ilusionar a los agentes que han de sustentar los cambios necesarios para adaptarse a las nuevas situaciones que, no quepa duda, surgirán a lo largo del viaje.
Ilusionar no es crear ilusiones o espejismos. El populismo y la charlatanería no son capaces de interesar y motivar a las personas dotadas de una buena formación y de un espíritu crítico y están condenados al fracaso.
La ilusión surge del convencimiento, de la solidez de las razones y de los razonamientos, de la transparencia en la gestión y la veracidad en la información y también de ese algo más que supone la esperanza en que las cosas salgan bien y se produzcan mejoras en la situación de los ciudadanos.
En estos momentos en que nos enfrentamos al inicio de un nuevo curso escolar y político es preciso lanzar nuevas ideas, informar con tesón y con sinceridad y lograr que los desengañados, los que están desorientados y los que no se encuentran a gusto en la situación actual, tomen conciencia de que todo puede cambiar si ellos se mueven en la dirección adecuada, que no hay cambio con éxito que venga desde fuera del colectivo que lo persigue, que ya no valen los pilotos automáticos para asegurar el gobierno de las instancias públicas ni privadas y que los agentes del cambio no pueden ni deben ser sólo los gestores, sino todos los que integran esos colectivos.
Confío en que el equipo rector de mi universidad, el Gobierno de la Comunitat Valenciana y el Gobierno de España hayan disfrutado de ese período de reflexión que pueden y deben ser las vacaciones y que sean capaces de ilusionarnos a los universitarios, a los valencianos y a los españoles, al margen de sus convicciones políticas y personales, para que juntos podamos mirar con esperanza los meses que se avecinan y superar crisis y desengaños.