El esmalte dental es el material más duro que producen los organismos. Por ello, sus propiedades químicas se pueden preservar en los sedimentos hasta en centenares de millones de años. La presencia de elementos como el oxígeno o el carbono aporta información relevante sobre el clima pasado o los tipos de vegetación del pasado remoto. Un estudio de esmaltes de dientes fósiles de caballo -de 11 a 2 millones de años de antigüedad- hallados en diversas zonas de Aragón y la Comunitat Valenciana ha revelado que hace 10 millones de años, en el Mioceno superior, el promedio de temperaturas anuales en estos territorios era 5ºC más elevado que en la actualidad y que el clima se enfrió a partir de entonces. La investigación realizada del Institut Català de Paleontologia y de la Universidad de Utrecht también ha abierto una puerta para poder reconstruir las diferencias de temperaturas anuales. El trabajo se basó en el análisis de cuarenta dientes del género extinguido Hipparion y uno del aún existente Equus encontrados en las cuencas del Mio-Plioceno de Teruel, Calatayud-Daroca y Cabriel (Valencia).