La Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana agrupa a lo largo de nuestro territorio a 524 bandas y aglutina a más de 200.000 socios, 40.000 músicos y 60.000 educandos. Algunas de las bandas han rebasado con mucho los 150 años de existencia y otras se aproximan al segundo centenario fundacional y, en los últimos años, muchas han alcanzado metas muy encomiables en su acción educativa, convirtiendo sus escuelas de educandos en auténticos conservatorios elementales. Son cifras y consideraciones que no han servido para impedir que la Generalitat les corte el triple grifo de la financiación de que disponen.
Si a finales de los 90 la Conselleria de Educación corría con el 70% de los gastos del personal docente de las escuelas de música, este año la cobertura bajará al 27,3%. Además, la subvención anual del Instituto Valenciano de la Música (IVM) ha caído casi a la mitad en dos años, ya que si en 2007 se aproximó al millón de euros, la cifra se ha reducido a la mitad. Y en tercer lugar, la ayuda del IVM para la compra de instrumental se ha limitado a 118.000 euros frente a los 200.000 en 2006. Cierto es que estamos en tiempos de crisis y de recortes presupuestarios, pero sería inadmisible que tras este triple tijeretazo se encontrara, como ha denunciado el presidente de la Federación, el intento de la Generalitat de ir ahogando poco a poco a un colectivo incómodo y crítico con el poder que se ha negado a plegarse a la política de grandes eventos de Presidencia de la Generalitat.