Realmente angustiosa la situación que deben estar viviendo los políticos valencianos relacionados con el caso Gürtel, pues cada mañana los informativos y las portadas de los periódicos, de todos sin excepción, comentan y transcriben con pelos y señales conversaciones y actuaciones sonrojantes para cualquier ciudadano, y mucho más si estas conductas se atribuyen a aquellos en los que la honorabilidad debe acompañar al cargo , sinceramente terrible y difícil de digerir.
No sé por qué extraña razón estoy relacionando estos casos de corrupción presunta con aquella magnífica película de Televisión Española interpretada por José Luis López Vázquez y laureada en festivales internacionales, efectivamente me refiero a La cabina. La trama comenzaba con una escena tan cotidiana como el intento de hacer una llamada telefónica desde una cabina en la que se queda encerrado el protagonista. Muy pronto el desarrollo de la historia pasa a tener tintes ridículos, posteriormente inquietantes y finalmente dramáticos. El personaje principal intenta, por todos los medios posibles, llamar la atención para resolver su problema, gesticula, hace muecas, pide ayuda... y a pesar de todos sus esfuerzos la situación no solamente no se resuelve sino que se va complicando de manera considerable. Uno de los aspectos a los que más partido se le sacó en su momento era la indiferencia de los viandantes, dirigiendo su mirada hacia otro lado de manera que no enterándose de lo que pasaba no tenían que tomar ninguna responsabilidad sobre los hechos.
Recientemente se ha publicado en algunos medios que los valencianos permanecen bastante inmunes ante la terrible situación que están viviendo dirigentes populares que se encuentran atrapados en una tela de araña viscosa que cada día da más vueltas y se complica más. Algo que parecía solamente cosa de unos días va para un año, el problema de unos pocos se está generalizando a bastantes personalidades….
En esta ocasión, la angustia no es individual, seguro que lo están pasando mal, muy mal, varios militantes, cargos y dirigentes del PP. Ahora bien, no sabemos exactamente cómo lo viven porque, a diferencia de lo que ocurrió con La cabina, que tuvimos ocasión de ver en diferentes pases, la trama Gürtel no la han emitido en la televisión pública valenciana, por tanto nos faltan elementos de juicio.
Los informativos de Canal 9 siguen sin querer saber nada de lo que está pasando y, por los datos de las últimas encuestas, gran parte de los valencianos tampoco, apenas tienen información y prefieren mirar hacia otro lado. Si no lo hacen así, posiblemente tengan que reflexionar y analizar los hechos e incluso extraer conclusiones. Por tanto, hay que pasar sobre el problema deprisa, deprisa por ver si escampa, pasa de moda o simplemente es una moto que alguien les quiere vender. No obstante, si nos fijamos en la cara de los protagonistas empezamos a reconocer alguno de los gestos y rictus de terror del protagonista de La cabina.
Profesor de Política Social de la Universitat de València