Hablemos de dos políticas del PSOE, la presupuestaria y la fiscal: de nuevo los valencianos seremos marginados respecto al resto de españoles, y seguiremos pagando más y recibiendo menos de la hacienda española. El proyecto de Ley de Presupuestos Generales distribuye territorialmente 23.652,61 millones de euros; las comunidades que más dinero recibirán son Andalucía y Cataluña, ambas presididas por el PSOE, con más de 4.180 y 3.586 millones de euros respectivamente. ¿Y la Comunitat Valenciana?: siendo la cuarta región española con un mayor número de población nos situamos en el doceavo puesto en inversión «per cápita». A su vez, la reforma fiscal va a empobrecer a La Comunitat al ignorar que presentamos una balanza fiscal acreedora –aportamos en impuestos más de lo que recibimos en servicios-, y que somos una de las comunidades autónomas españolas con mayor proporción de clase media, con niveles de renta sobre los que va a radicar el aumento de la presión fiscal.
Efectivamente, según las cifras publicadas, el presidente Zapatero margina a La Comunitat con un recorte de inversión comparativamente muy superior al de otras regiones españolas. Para el proximo año la reducirá el 9,27%, unos 216.890 millones de euros menos: si en 2009 invirtió 2.339 millones en nuestro territorio, en el 2010 la reduce a 2.122 millones. ¿Qué significará esto para La Comunitat? Pues menos obra pública y menos servicios del Estado, menos puestos de trabajo creados por inversión estatal o menos fondos para asistencia social, entre ellos pàra la inmigración, cuando sabe perfectamente que, para seguir aportando a España renta que redistribuir territorialmente, como hasta ahora hemos hecho, necesitamos más inversión del Estado que otros territorios autónomos con menor crecimiento y balanzas fiscales deudoras ¿o es que no sabe que los valencianos presentamos una balanza fiscal acreedora?
Con tal decisión, el Gobierno del PSOE reducirá la tasas de inversión por cada valenciano mientras la aumentará para otros españoles. Así, La Comunitat recibirá 417,54 euros por cada valenciano, por detrás de Comunidades Autónomas como Aragón con 718,25; Extremadura con 718,04; Castilla – La Mancha con 630,87; Andalucía con 504,53; y Cataluña con 480,32, curiosamente todas ellas gobernadas por el PSOE, solo o en coalición con IU y los republicanos. Zapatero parece ignorar que La Comunitat es el 10,9% de España al asignarnos territorialmente menos del 9% de los presupuestos, escenificando, una vez más, la poca simpatía que nos tiene a los valencianos. En definitiva, para Zapatero, y fijándonos en los presupuestos, los españoles somos diferentes atendiendo a la comunidad autónoma que hayamos escogido como lugar de residencia. Pagando la fiesta, una vez más, los valencianos.
Mientras tanto, la reforma fiscal en curso afectará negativamente a la economía de las familias valencianas con la subida generalizada de impuestos en un intento de frenar el crecimiento incontrolado del gasto y financiar la deuda acumulada por el gobierno del PSOE, de complicada refinanciación en los mercados internacionales. Y es que el IVA de tipo general, que afecta a productos como la gasolina, bebidas alcohólicas, tabaco, maquinaria agrícola, facturas de suministros básicos como la luz, el teléfono –fijo y móvil – y el gas, va a verse incrementado en dos puntos. También el IVA de tipo reducido, que grava servicios como la hostelería y el turismo, bebidas refrescantes, elevadores para minusválidos y gafas graduadas, entre otros, experimentará una subida de un punto. Un negativo impacto fiscal para la clase media valenciana, comparativamente mayor en nuestro territorio.
En fin, con ambas políticas el presidente Zapatero no tiene entre sus prioridades contribuir a mejorar las condiciones de vida de los valencianos. Olvida que es más lo que aporta cada valenciano a la hacienda española que lo que recibe de ella, situando a La Comunitat entre las que más van a ver incrementada su tributación; y eso ocurre cuando el Proyecto de Presupuestos reduce la inversión «per cápita» en nuestro territorio en más del 9%. Mientras tanto, el PSPV guarda silencio; ¿es que los socialistas valencianos ven con buenos ojos los presupuestos y la fiscalidad de sus compañeros de partido? ¿Hasta cuándo el silencio cómplice del PSPV ante unas políticas del PSOE que nos perjudican?
Director general de inmigración de la Generalitat Valenciana