Que haya podido ver, el último encuentro entre nuestro presidente Camps y el presidente de los murcianos, Ramón Luis Valcárcel, sumaba en febrero el número 55 desde 2003. Eso, que conste, porque se nos ha desbordado el cómputo. Camps y Valcárcel se han reunido tantas veces que la noticia de cada mes es que no se vean. ¿Para qué? Pues ya saben. Los temas siempre son de agua y esas cosas, de territorio, en fin, de reivindicación frente al Gobierno de Zapatero. El caso es que Valcárcel a veces se nos hace más visible en la prensa, incluso, que un presidente provincial. Hasta que comenzó el caso Gürtel. La amistad que tanto les une se debe de haber quedado en un punto perdido del trasvase del Ebro porque ni a Valcárcel, ni a otros de tan estrecha y profunda amistad, no se les ha oído el mínimo apoyo, aunque fuera por el beneficio de la duda, a Camps. No es que lo eche de menos, es que la política es así de cínica.