Un empresario valenciano hubo de ir a reclamar en más de una ocasión un expediente a las oficinas del Servef-Inem. Para agilizar su trámite un funcionario le instó a que entrara él mismo en la sala donde se acumulan cientos de carpetas. La anécdota parece que no lo es tanto según lo han denunciado los sindicatos a Levante-EMV. La falta de medios y la escasez de dinero en las administraciones estatal y autonómica provoca retrasos de hasta cinco meses en el paro en la CV. Este retraso se ceba especialmente y hace mayor daño en los despedidos por expedientes de regulación de empleo temporales, dado que, a diferencia de los afectados por expedientes por extinción, no cobran indemnizaciones de despido y no reciben ningún ingreso hasta que se tramita el paro. La crisis, como se ve, golpea, también en este aspecto, el más lacerante, a los más débiles. Ante esta situación la administración no puede permanecer inmóvil sin aplicar soluciones, imaginativas o no, pero eficaces, para rescatar a todos estos desempleados de este segundo agravio que tienen que soportar. No vale, si bien es cierto, excusarse en el desbordamiento por acumulación de despidos debido a la recesión económica. El presidente de la CEV, José Vicente González, ha dicho lo que todos piensan y es que una reforma de la administración en busca de mayor eficacia se hace urgente. Esta parálisis es mala para todos: empresarios y empleados. «Ojalá todas las administraciones funcionasen tan bien como Hacienda», ha declarado. Ojalá.