Copia Risto Mejide a Alfonso Arús? ¿Es igual de inofensivo a su pesar? Sí. Pero eso cada vez importa menos porque cada día pierde hilillos de audiencia, aburrida con la mascarada del hombre de los azotes. Le falta humor al juez. Es verdad que yo no lo veo, es verdad que con seguirlo a saltos, en las citas que hacen de su cita en Tele 5 en otros programas, sobra, y mucho.
El globo, tal como aquí se predijo, acabaría desinflándose, y una vez que ha comenzado la cuenta atrás, la cadena sabe que ha de buscar sustituto cuando antes. A las dos semanas de emisión lo ha hecho con De repente, los Gómez, la serie que me ha descubierto a Alicia Borrachero, que abandonó Hospital Central como la doctora Cruz Gándara, serie y personajes que jamás me motivaron, por mucho que mantenga un nivel de fidelidad asombrosa a lo largo de las temporadas.
A Hospital Central recurre la cadena para sustituir las peripecias de una familia que se ve envuelta en un crimen, y como testigos protegidos abandonan su modesta vida de barrio y pasan al lujo de una urbanización exclusiva. De repente, los Gómez es una serie correcta, aunque con fallos gordos en la elección de los personajes. No me creo el que se esfuerza en hacer creíble, sin conseguirlo, Gustavo Salmerón, el padre choricillo de la familia, pero me ha cautivado el trabajo de Alicia Borrachero, perfecta en esa mezcla de madre y esposa vulgar y ordinaria, que sabe cómo es su familia, y por la que, en frase acuñada por alguien parecido, Belén Esteban, mataría, pero quiere aprovechar la nueva situación para subir peldaños sociales. Hablo en presente de la serie porque Tele 5 la enviará al desván de sus otras marcas en TDT. Cuando quiten a Risto será para siempre.