Ahora los Juegos Olímpicos

Pedro Muelas

 01:00  

Y por qué no podemos aspirar a ser sede los Juegos Olímpicos? A ver ¿por qué?. En qué parte está dicho que Valencia no puede serlo y sí Madrid o Barcelona. ¿Qué tienen Madrid o Barcelona — que diría el «versaor» del cant d´estil— que no tenga Valencia? ¿Quién podría pensar que por esta ciudad —¡por el Grao!— iban a rodar los bólidos de Bernie Ecclestone a 300 kilómetros por hora y medio mundo iba a ver los tinglados, el Veles e Vents, la Malvarrosa… ? ¿Como sale por la tele de otras ciudades del mundo? Nadie. ¿Y quién de los ancianos del lugar podría imaginarse que también por el marítimo se iba a montar la de Dios con la competición de vela de ricos del mundo? Menos aún. ¿Millonarios y en barcos y en nuestra dársena? ¿Como sale por la tele en otros sitios? Absolutamente nadie. Pues eso. ¿Qué nos ha costado, qué hemos ganado, qué nos cuesta y a dónde lleva a la Comunitat Valenciana y a los presupuestos de la Generalitat Valenciana? Y qué se queda en el camino, es otro cantar, pero la verdad es esa: grandes edificios, grandes eventos, grandes, grandes. Todo a lo grande: también la deuda pública, la deuda en la Sanidad. Valencia compite entre las mejores en eventos… y en deuda, vamos somos los mejores.
Ahora queda el sueño olímpico. Los Juegos Olímpicos. Ahí es nada. La verdad es que Francisco Camps siempre lo ha dicho, en público y en privado: las cosas que antes pasaban en el mundo, ahora pasan aquí, en nuestras calles. El anuncio lo hizo el jueves. Y sonó mesiánico, místico a reto hercúleo. ¿Por qué no soñar con los juegos olímpicos? A alguien le dijo hace unos años «he tenido un sueño con la Fórmula 1» y el jueves se lo dijo a todo el mundo, en aquel acto frío, supongo que levitando a un palmo del suelo en ese momento: «aún tengo un sueño… los Juegos Olímpicos»
El entorno y la fecha eran los oportunos. En la gigantesca Ágora de Santiago Calatrava. Una catedral moderna, un monumento descomunal al vacío, un despilfarro incontenible y algo tan grandioso como espectacular y que no sabemos para qué sirve y todavía cuánto costará. El peor ejemplo de lo que se debe de hacer en plena recesión económica. Una exhibición descomunal de fatuidad. ¿Es una fábrica, no? ¿Es un circo, no? ¿Una universidad? ¿Es algo que pueda atraer a más turistas, producir más riqueza? Es que nadie sabe qué es eso ni para qué sirve. Igual estamos tan acostumbrados ya a estas cosas que la magnificencia no nos tira para atrás ni nos deja la boca abierta. Sin duda es el mejor sitio del mundo para lo que sea, pero cuesta, de momento, 90 millones, y ya tenemos agotada nuestra capacidad para sentirnos orgullosos de las grandes cosas que se construyen en el río. «Pero nos proponemos grandes metas y las conseguimos y ahí están»
El momento también era el adecuado. Por la mañana Costa, Ricardo, el pijo al que alguien confundió con pusilánime, el hombre al que le perdió la ética, la estética y la fonética, le echó el segundo pulso a Rajoy y perdió el carne del PP por altanero. Camps llegaba al peor momento de la crisis, su autoridad se cuestionaba de norte a sur y muchos se preguntaban por su futuro, el del president. Hablar del sueño y de los juegos olímpicos era poco menos que decir «fijaos, incrédulos, si os la tiro larga. Estoy con más fuerza que nunca y con las mayores ambiciones para la Comunitat Valenciana. El que esté vendiendo mi piel ya no sabe con quién se la está jugado. Y el lunes todo resuelto: secretario general y coordinador. ¿No queríais caldo?, pues dos tazas ». Todo un mensaje aquel del sueño, aunque siempre se podría decir que soñar es gratis. Podría soñar con acabar con la corrupción, pero los sueños, también, son libres. .

Un poco de orden, por fin Si el Consell de Camps consigue poner orden al crecimiento urbanístico, se habrá ganado el cielo. Habrá hecho más por el futuro de los nuestros que con cualquier otro gran evento. Eso sí que es un trabajo titánico. Porque aquí nadie ha conseguido que los ladrillos y el cemento tengan un camino. Y así nos ha ido. Así se ha destrozado un patrimonio irrecuperable: paisajes, valles, montañas. Laura Ballester nos trae esa gran noticia. Por fin un mapa para la planificación territorial de la Comunitat Valenciana cuyo diseño dejará de ser la suma de 542 planes generales urbanísticos locales . Lo tiene entre sus manos Arancha Muñoz, la directora general, a la que habrá que hacerle un monumento, si lo termina llevando a cabo. ¡Saber, por fin, dónde se puede construir y dónde no… y con una idea de conjunto!?No me lo creo.

  HEMEROTECA

  Viñetas de Raúl Salazar

TEXTO

DESCRIPCION

 Ver galería »

  El humor gráfico de Ortifus

TEXTO

DESCRIPCION

 Ver galería »
Levante-emv.com y Levante-EMV son un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya