Los vientos de poniente, incluso fuertes, van a continuar prácticamente hasta el fin de semana en nuestro territorio, mientras el descenso térmico se hace más notable, sobre todo, durante las noches. En zonas como el interior de Castelló, el norte de Mallorca y Menorca o la desembocadura del Ebro las rachas incluso podrían alcanzar los 90 km/h, según el pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología. Por otra parte, la limpieza de la atmósfera es una de las consecuencias llamativas de la acción del viento del oeste continuado. Este flujo en dirección hacia el Mediterráneo arrastra las sales del mar, que normalmente forman núcleos de condensación en la franja litoral, y elimina otras sustancias como el polvo o las partículas en suspensión procedentes de la quema de combustibles. De esta forma, no sólo podemos disfrutar de días luminosos y de visibilidad muy nítida, sino que el aire más transparente que respiramos estos días en las ciudades tiene menos carga contaminante; menor volumen de los microscópicos compuestos que dañan nuestro sistema respiratorio.
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