Dicen que la Ribera, entre Carlet y Tous, fue el último refugio de los hadrosaurios, de los dinosaurios pico de pato. Como ahora, que aún puede albergar a los ánades y los tiene por animal totémico. Y no sólo la Ribera. A la que dejas en paz el barranco de Carraixet, lo limpias y reservas para las bestias un poco del agua blanca de las manantiales que antes apuraba la agricultura, se te llena de patos, fochas, pollas y calamones. En fin, como diría Parménides, un filósofo griego que era muy buen chico y trabajador, el ser persevera, o sea que desaparecen los dinosaurios pico de pato, pero el pato se queda en el aire del tiempo, persevera como esquema, aletea en el teorema, se sumerge en los trígonos del magret, y reaparece en la hipotenusa del confit.
Quiero decir que lo que es, es, que diría el susodicho Parménides, lo que significa que no es fácil que se cambie o se vuelva menos opaco el sistema de financiación de los partidos si la decisión depende de los mismos beneficiarios de la opacidad. Ni que dejemos de pedirles a esos partidos –según tradición anterior a los mismos hadrosaurios – que nos coloquen a todos. Ni que unos y otros se lo pongamos fácil a otras opciones que, en los tiempos sombríos, pudieran convertirse en una alternativa. Eso le contaba el experto en ciencia política Víctor Lapuente a Paco Cerdà que confeccionó con las confidencias una magnífica radiografía de la corrupción que nos aqueja. Tenemos la tripa un poco suelta, pero una gran vida social. Y es que el ser persevera.
Y volviendo al hadrosaurio se alegará que no era exactamente un pato. Pues claro que no. Nadie dibuja bien a la primera. La Providencia (uno de los mejores heterónimos del azar) fue tanteando, perfilando la idea, depurando la intención. El genoma es una caja de lápices de colores Alpino: contiene todas las formas y el mismo gen que expresa una pata en un zigoto de mosca, sentó las bases de las piernas de Ava Gardner. Es decir que los genes son coherentes, no entiendo como hemos podido salir así. Se ve que no ponemos de nuestra parte.