Aquel muro

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

Alejandro Mañes

Nuestro Berlín fue el de aquel muro. Al menos el de nuestra generación cuando éramos jóvenes. El de la torre de televisión, en Alexanderplatz, como elemento visible del poderío de la RDA. El de Checkpoint Charlie, donde las autoridades orientales irritaron al joven diplomático valenciano, Eduardo Quesada, a quien fuimos a visitar en una de sus primeras misiones, que no aceptaba la imposición de los policías de la línea divisoria entre los dos berlines, que impedía que uno de sus acompañantes, yo mismo, condujera el segundo de los vehículos que llevábamos bajo su responsabilidad y le obligaron a que fuera él, quien, tras traspasar la línea divisoria, descendiera del suyo, y se pusiera otra vez al volante del nuestro, con nosotros dentro, para cruzarla de nuevo.
Era el Berlín de la trasgresión ante las imposiciones de un régimen policial, que los jóvenes estudiantes de la RFA, financiados por el Gobierno de Bonn para que allí residieran, convirtieron en un ejemplo de tolerancia y en un exponente de las más novedosas tendencias artísticas. Donde, tras la caída del muro, tuvo lugar la primera Love Parade, a la que Günter Grass dedicó sorprendidas palabras, tales como, jóvenes colgados, exaltados o totalmente flipados, borrachos de tecno, en una manifestación regalada por esta ciudad maravillosa, abierta a todo lo nuevo; juventud, igual que su música, enamorada de sí misma, y del caos.
Eran, son, los hijos de aquella generación del muro, la nuestra. Tras veinte años sin muro más veintiocho antes con él, hoy ya no enarbolan banderas revolucionarias ni se dedican discursos incendiarios, desde uno y otro lado, que en medio de una guerra fría -bien caricaturizada por Billy Wilder en la película Uno, Dos, Tres- podían pronunciarse ante el temor del adversario y de una Alemania unida - principalmente por parte de franceses e ingleses- y que hoy, como se ha podido comprobar, ha sido factor determinante de la Unión Europea. Una vez más, lo más revolucionario ha sido la paz y lo único digno de ser incendiado, los muros.
Tras décadas de separación, de Estado policial, de espionajes, de policía política, de Stasi, el recuerdo de la RDA, tampoco se puede borrar. Fue también el lugar de acogida donde el valenciano Josep Renau continuó pintando, el del local del Berliner Ensemble en el que Bertold Brecht predicó a los cuatro vientos bajo la fórmula teatral y felizmente el del encuentro entre dos concepciones políticas que concibieron que un mundo mejor era posible. Entonces, cuando llegamos a Berlín por carretera desde Valencia, hace más de 25 años, por los corredores que atravesaban, sin opción de salida, el territorio de la RDA, la emoción nos confundía. Interrumpida la gran avenida, Bajo los tilos, donde la puerta de Branderburgo se topaba con el muro, nos encontrábamos con las cruces de los berlineses orientales que habían muerto al tratar de atravesarlo. Estábamos emocionados y lamentando lo mucho que tarda en imponerse la razón.
Afortunadamente en Berlín el futuro ha llegado ya. Al volver a visitarla, encontramos los imponentes museos, antaño tranquilos, hoy abarrotados por viajeros curiosos de conocer esta anómala ciudad, cuya circunstancia se encuentra en muchos lugares repetida. Tras la guerra fría entre la libertad relativa que unos disfrutaban y el socialismo real que otros padecían, el viejo Berlín ha perdido parte de la poesía que entonces llegamos a encontrar en el dramatismo de su división. Hoy, apenas la podemos apreciar, en aquellos viejos barrios de la parte oriental, donde restan nuevas realidades sobre aquellos sueños imposibles.

Economista

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
últimos vídeos en levante-emv.com
  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO
  CONÓZCANOS:  Contacte |  Atención al lector (edición impresa) |  CONÓZCANOS |  LOCALIZACIÓN |  CLUB DIARIO LEVANTE |  POLITICA MEDIOAMBIENTAL     PUBLICIDAD:  TARIFAS  
Levante-emv.com y Levante-EMV son un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad