Me veo la prensa y oigo algunas tertulias de asustados con el nombramiento de Alberto Oliart de presidente de RTVE y su edad de 81 años y llamo a Martín Quirós, 8 años concejal y 12 diputado. Estuve el miércoles con él. Tiene 80 años y es presidente del Consell Valencià del Moviment Europeu. Le acompañaba el presidente español del Movimiento, Carlos María Bru, 82 años, para contarnos el encuentro en Alicante entre Europa y África que han organizado ellos a pulso con 13 ministros y 27 embajadores. Quirós, despierto como siempre, sin decirle nada me suelta: «Ya era hora de que se reconociera la experiencia. Esto es una inyección de optimismo para los apartados octogenarios que nos hacen sentir ridículos como si sólo contáramos batallitas y sólo sirviéramos para ponernos en un autocar de esos que vuelcan». El pecado no son los 81 años de Oliart, el pecado es que sustituya a un gran profesional como Luis Fernández.