De Disney Channel a Telecinco. Y lo más abrumador, de Argentina a Chile, Méjico, Colombia, Nicaragua, Costa Rica, Bolivia, Perú, y más, a Francia, Portugal, Suecia, Rusia, y España. El Patito feo es una Betty adolescente que no es tan fea, y sobre todo, no es coja viendo los saltos que da de continente a continente.
No me pregunten detalles del argumento, que se resume en mamá e hija buscan esposo y padre perdido, y ambas el amor, muy liado porque el marido de la madre parece estar con otra, y Patito, que se pirra por Matías, que se ve que algo le gusta de ella, tiene a sus espaldas nada menos que a Antonella, la villana que encabeza y dirige las coreografías escolares de Las divinas, bellas, delgadas, caprichosas, provocativas y calientes. Fíjense en esta letra. Todos saben quién manda en esta school, porque nosotros somos gente cool. Y sigue. Gente que siente con sangre caliente, que quiere hacerse oír. Sea como sea, aquí no entran feas, pa´que lo veas, te voy a mostrar, mira esa fea, ahí otra fea, aquí no pueden entrar. Sobre el escenario, y creo que en cada capítulo, bailan y cantan la misma copla, a la que añaden otro latiguillo interesante para esas edades, algo así como que ellas son o necesitan gasolina, pero gasolina de verdad.
Patito es Laura Natalia Esquivel, Matías es Gastón Soffritti, y Antonella, Brenda Asnicar. Como ven me lo he currado buscando datos, incluso viendo algunas entregas en Disney Channel. Pero lo siento. Hasta ahí llego. No entro en disquisiciones morales, que si los valores que transmiten son perniciosos, que si esa juventud está zumbada. Creo que no. Ni más ni menos que lo estuvo el parque joven en otras épocas. Es una serie para troncharse, pero ni por esas. Se me pasó el arroz.