La práctica habitual de presentar estos planes con un lema ha llevado a que el acto del miércoles ante toda la sociedad valenciana estuviera presidido por la frase Metas + Propuestas, que resume bien lo que daba a conocer la Conselleria de Medio Ambiente y presentó el presidente Francisco Camps. El segundo documento urbanístico que pone el Consell sobre la mesa en menos de dos semanas es el más importante de cuantos hemos conocido, el que define las reglas de juego, como dijo su principal responsable, la directora de Paisaje, A. Muñoz, para el desarrollo y sostenimiento de nuestros sistemas de económicos, de transporte, de crecimiento urbano, de paisaje, de naturaleza… con el cálculo de que cuando pasen 20 años seremos 7 millones de habitantes y vendrán 27 millones de visitantes al año.
Un montón, y nunca mejor dicho, de leyes, decretos y normas se han ido sucediendo estos años para poner remedio o planificar limitadamente los avances urbanos. A partir de que se apruebe la Estrategia Territorial se acabaron, como dijo el presidente de la Generalitat, las propuestas yuxtapuestas de municipios y sectores económicos «que no encajan y conforman un puzzle incomprensible».
El optimismo del presidente Camps es necesario en la acción política pero en esta hora debemos animar a que se produzca un debate serio y profundo sobre este plan antes de que se convierta en ley y en hechos consumados. Los enunciados de ordenación y desarrollo sostenible siempre son ideales. Hacerlos realidad es otro cantar.